Mikel López Iturriaga
El plato de hoy es un pequeño crimen contra la temporalidad productiva y
cultural: ni estamos en temporada alta de hongos, ni es Navidad y sentimos el
irrefrenable impulso de rellenar toda ave que nos pase por delante. No tengo
más coartada para él que mi propia apetencia por un pollo con setas hace un par
de semanas, resuelto de la manera más sencilla que se me ocurrió. Lo siento,
pero uno tiene sus caprichos y los ha de satisfacer aun saltándose sus más
firmes convicciones.
Mikel López Iturriaga
El plato de hoy es un pequeño crimen contra la temporalidad productiva y
cultural: ni estamos en temporada alta de hongos, ni es Navidad y sentimos el
irrefrenable impulso de rellenar toda ave que nos pase por delante. No tengo
más coartada para él que mi propia apetencia por un pollo con setas hace un par
de semanas, resuelto de la manera más sencilla que se me ocurrió. Lo siento,
pero uno tiene sus caprichos y los ha de satisfacer aun saltándose sus más
firmes convicciones.
